sábado, 3 de marzo de 2012

LA GRAVIOLA



La Graviola o guanábana (Annona muricata) es un árbol pequeño de hoja perenne de unos 3 a 10 metros de altura endémico del Caribe, Centro y Sudamérica y en la amazonia peruana. Su fruta es sumamente delicada de color verde oscuro cubierta de espinas suaves. Es relativamente grande y de cáscara muy delgada. Se debe cosechar antes de estar madura. La pulpa es blanca, cremosa, carnosa, jugosa y ligeramente ácida, mide 20 a 30 cm de largo, pudiendo pesar 2,5 kg y que de acuerdo a varios estudios científicos su fruto tiene múltiples propiedades beneficiosas para nuestra salud.

De acuerdo a investigaciones científicas la graviola sirve para tratar diversos tumores cancerígenos tales como el del pulmón, próstata, seno, páncreas, colón y hígado, pero no es medicamento sino una hierba medicinal que tiene efectos terapéuticos para el cáncer”, por lo que se recomienda como terapia alternativa ya que funciona como coayudante, además no tiene ninguna efectos secundarios y se recomienda el consumo de mínimo de 600 miligramos al día de graviola.

La Graviola también sirve para desintoxicar el organismo, es antibacterial, antidiarreico, anticanceroso, anticonvulsivo, antidepresivo, antifungal, antimicrobiano, antineoplásico, antiparasítico, antiespasmodico, antimicótico, antitumoral, entre otras cosas.

Las acetogeninas presentes en las anonáceas son sustancias cerosas que resultan de la combinación de ácidos grasos de cadena larga (C32 ó C34) con una unidad de 2-propanol en el carbono 2 para formar una lactona terminal (dicha lactona queda al inicio de la cadena). Las acetogeninas pueden inhibir selectivamente el crecimiento de células cancerígenas y también inhibir el crecimiento de las células del tumor, resistentes al adriamycin (droga quimioterapéutica). Las acetogeninas de la graviola son extremadamente potentes teniendo una ED50 (dosis letal 50) de hasta 10 – 9 microgramos por mililitro, resultando tener unas 10,000 veces la potencia del adriamycin. 

Estudios han revelado que las acetogeninas son inhibores del complejo I de la cadena de fosforilación oxidativa con lo cual bloquean la formación de ATP; energía que necesita la célula cancerosa para poner en funcionamiento su bomba mediada por P-glucoproteína, que le permite mantenerse activa. La acetogeninas, también inhiben la ubiquinona-ubiquinona oxidasa, enzima dependiente del NADH que es peculiar en la membrana plasmática de la célula cancerosa.

3 comentarios:

  1. Las propiedades anticancerígenas de la graviola estan probadas por numerosos ensayos científicos. Aunque existe evidencia también de que puede estar relacionado a la enferemedad de Parkinson.

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  2. Respuestas
    1. En comercios de venta de productos naturales,:)

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